
El 7 de mayo de 2009 fue un d铆a especial para la canadiense Barrick Gold. Despu茅s de varios a帽os de tramitaci贸n, la compa帽铆a minera daba el 鈥渧amos鈥 definitivo al mayor proyecto de oro y plata ubicado en la frontera entre Chile y Argentina, Pascua-Lama, configur谩ndose como la primera iniciativa de car谩cter binacional, que partir铆a su construcci贸n ese mismo a帽o con el fin de iniciar la producci贸n en 2013, fecha que se corrigi贸 recientemente para mediados de 2014. Unas semanas antes de ese anuncio, los m谩ximos ejecutivos de Barrick -el presidente del directorio, Peter Munk, y su director ejecutivo principal, Aaron Regent- se hab铆an reunido con las presidentas de Argentina, Cristina Fern谩ndez, y de Chile, Michelle Bachelet, en un intento por destrabar la iniciativa, que ya llevaba varios a帽os en carpeta. Pese a la cordialidad de estos encuentros, lo que gatillar铆a el anuncio suceder铆a reci茅n unos d铆as despu茅s de esas reuniones, cuando el 28 de abril se dieron cita en Buenos Aires los integrantes del subgrupo de Asuntos Tributarios de la Comisi贸n Administradora del Tratado sobre Integraci贸n y Complementaci贸n Minera (tratado minero), acuerdo firmado en 1997.
Ese d铆a, Ricardo Escobar, entonces director del Servicio de Impuestos Internos (SII), y Juan Carlos Pezoa, secretario de Hacienda de Argentina, estamparon sus r煤bricas en un informe conjunto que daba salida a una de las piedras de tope a la iniciativa hasta ese momento: una f贸rmula impositiva bajo la cual se regir铆an los Servicios Transfronterizos Indivisibles (STI), que son aquellas actividades que por razones t茅cnicas o econ贸micas se realizan a ambos lados de la frontera de modo 煤nico y en una sola prestaci贸n, como servicios de geolog铆a o perforaci贸n, as铆 como el mantenimiento de t煤neles, la reparaci贸n de equipos mineros e incluso actividades meteorol贸gicas.
Sin embargo, a tres a帽os de firmado ese documento, y ya con un avance importante en la construcci贸n de Pascua-Lama, a煤n quedan pendientes temas tributarios entre Chile y Argentina respecto, principalmente, a c贸mo se aplicar谩n algunos acuerdos, as铆 como de fiscalizaci贸n en la extracci贸n del mineral.
Asesores de la empresa indican que s贸lo restan detalles para implementar los acuerdos, pero que a medida que se acerque la fecha de producci贸n ser谩n aplicados en su totalidad. Pero en el gobierno, el tema ha inquietado a la cartera de Miner铆a que dirige Hern谩n de Solminihac, que busca defender de la mejor manera los intereses del pa铆s. El tratado es liderado -seg煤n establece el reglamento para su administraci贸n-, por los subsecretarios de Miner铆a, Pablo Wagner, y de Relaciones Exteriores, Fernando Schmidt. En el gobierno estiman que esto no retrasa la puesta en marcha del proyecto.
A la espera de respuestas
Entre los puntos que incluye la lista de pendientes est谩 uno que qued贸 en evidencia desde el instante mismo en que se firm贸 el acuerdo, en 2009. En ese momento se consign贸 que Argentina necesita efectuar una adecuaci贸n de su normativa interna vigente para implementar el acuerdo, cuesti贸n que no ha sucedido hasta ahora.
El pa铆s vecino no ha modificado ninguna norma e incluso -dicen conocedores de las negociaciones- se ha visto menos voluntad para avanzar. Frente a eso, el gobierno chileno ha procurado dejar constancia en las actas de que no se han resuelto algunos aspectos.
Y no es lo 煤nico. Punto especialmente sensible es determinar si Argentina aplicar谩 el impuesto a la exportaci贸n del mineral de origen chileno que es procesado dentro del 谩rea de operaciones que se sit煤a en el lado argentino, y que desde ah铆 ser谩 exportado a otros pa铆ses. Ya en 2009 se dej贸 establecido que Argentina 鈥渆st谩 llevando adelante las actuaciones administrativas tendientes a resolver la aplicaci贸n de dichos derechos y que se formalizar谩 la respuesta a la Comisi贸n Administradora a la brevedad posible鈥. Lo que tampoco se ha materializado seg煤n recalcan fuentes ligadas al gobierno.
Otro tema que ha abierto una ventana de incertidumbre es el convenio que evita la doble tributaci贸n entre ambos pa铆ses y que recientemente fue desechado por Argentina. Hay visiones encontradas sobre si su t茅rmino afecta o no a proyectos acogidos al tratado minero. Cercanos a la empresa estiman que no, pero en el gobierno no cierran esa puerta. Una alta fuente del Ejecutivo anuncia que, independiente de si afecta, en los pr贸ximos d铆as iniciar谩n una ronda de conversaciones para establecer un nuevo tratado en esta l铆nea.
Papeles en la frontera
La historia del tratado minero es de larga data. Aunque fue aprobado por el Congreso el a帽o 2000, desde hac铆a una d茅cada que estaba la intenci贸n de crear un acuerdo de este tipo. Los avances m谩s significativos se dieron bajo el gobierno de Eduardo Frei, relata Alejandro Vio, ex secretario ejecutivo del tratado.
鈥淪e entend铆a que una mayor integraci贸n econ贸mica permit铆a una mejor relaci贸n entre ambos pa铆ses鈥, recuerda.
Seg煤n Vio, un proyecto que motiv贸 la creaci贸n de un acuerdo as铆 fue R铆o Turbio en Argentina, especialmente por la posibilidad de extender la operaci贸n a Puerto Natales. Otro proyecto que influy贸 fue El Pach贸n, el que finalmente ha tenido una maduraci贸n m谩s lenta que Pascua-Lama.
El convenio se convirti贸 en su momento 鈥渆n una enorme demostraci贸n de confianza entre ambos pa铆ses, porque permite generar a trav茅s de un protocolo espec铆fico adicional un 谩rea de operaciones, donde sigue existiendo el derecho argentino y el chileno a cada lado del l铆mite, pero puede desarrollarse un proyecto unificado, con circulaci贸n de trabajadores, de bienes y servicios鈥, explica Mar铆a Teresa Infante, directora nacional de Fronteras y L铆mites.
El tratado implic贸 un cambio de mentalidad en los servicios involucrados, como Aduanas. En ellos exist铆a la voluntad de colaborar para facilitar el tr谩nsito entre un pa铆s y otro dentro del proyecto, pero no se entend铆a la complejidad de la operaci贸n minera. En un principio incluso se pensaba que era factible que un cami贸n minero se detuviera antes de cruzar la frontera para mostrar su documentaci贸n, lo que resultaba impracticable.
El acuerdo se firm贸 en 1997. Sin embargo, el debate pol铆tico fue agudo.
鈥淓n Chile hab铆a opiniones divididas respecto del tratado, aunque hab铆a comenzado con un amplio respaldo, algunos empresarios, sectores pol铆ticos y gremios estimaban que un tratado minero no daba cuenta de los intereses del pa铆s鈥, explica Infante, quien agrega que para lograr el apoyo del Congreso se opt贸 por negociar un Protocolo Complementario (1999). 鈥淓sto no modific贸 en nada el tratado, sino que aclar贸 su m茅todo de operaci贸n鈥, agrega.
En el Congreso su tr谩mite fue r谩pido. La gran duda que se tuvo que aclarar fue si era constitucional el concepto de servidumbre transfronteriza, que en t茅rminos simples es la posibilidad de que un proyecto ubicado al otro lado de la frontera pueda tener servidumbres -para un mineroducto, por ejemplo- en suelo chileno.
M谩s tarde, en 2004, Chile y Argentina dieron viabilidad a Pascua-Lama, al aprobar un protocolo adicional espec铆fico para ese proyecto, el que tambi茅n mantienen otros proyectos binacionales.
Una fuente que particip贸 en estas negociaciones reconoce que se opt贸 por avanzar en este acuerdo pese a que no quedaron cerrados todos los puntos -como los tributarios-, para as铆 no dar paso atr谩s.
Cercanos a la empresa, de todos modos, valoran la buena voluntad que hubo entre ambos pa铆ses para sacar adelante Pascua-Lama. Esto, pese a las complejidades legales del proyecto.
Modelo de operaci贸n
En el art铆culo 16 del acuerdo espec铆fico por Pascua-Lama se estableci贸 la forma de tributaci贸n del mineral, la que se har谩 seg煤n su origen, entendiendo que un 75% est谩 en Chile y el 25% en Argentina.
Sin embargo, en algunos funcionarios del gobierno hay preocupaci贸n porque la tributaci贸n podr铆a variar dependiendo del detalle del modelo de operaci贸n que tenga la minera.
De hecho, la Comisi贸n Administradora pedir铆a a Pascua-Lama especificar este sistema. Por ejemplo, es necesario aclarar bajo qu茅 figura se har谩 el traspaso del mineral (mayoritariamente alojado en el lado chileno) a la planta de procesamiento en Argentina. Si se considera esa operaci贸n como una exportaci贸n, 茅sta pagar铆a un impuesto menor que el que se tendr谩 una vez que se exporte hacia el extranjero el mineral procesado (que tiene valor agregado). En el lado chileno estiman que una operaci贸n de este tipo no es exportaci贸n, al estar dentro del 谩rea de operaciones. Pero esta postura es discutible. Esto, porque Infante explica que las operaciones comerciales dentro del 谩rea de operaci贸n s铆 pueden ser rotuladas como tales. De hecho, la empresa habr铆a hecho ver a Aduanas que una operaci贸n as铆 corresponder铆a a exportaci贸n. Cercanos a la firma recalcan que el impuesto por la venta de minerales se paga en su totalidad en el pa铆s donde se extrae, sin importar d贸nde haya sido procesado.
Ligado a esto, est谩n los aspectos relacionados con el sistema de fiscalizaci贸n del mineral, tema que a煤n no est谩 zanjado. 鈥淓n la 煤ltima reuni贸n de la Comisi贸n Administradora se dej贸 consignado que (la propuesta hecha por Chile) iba a ser estudiada por Argentina y con esta respuesta se trabajar铆a en com煤n un protocolo de fiscalizaci贸n. Es un tema importante, as铆 como la seguridad minera o el cierre de faenas鈥, explica la embajadora.
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Fuente: www.quepasaminer铆a.cl